Lo normal es que el enrutador llegue a la velocidad del plan de internet que pagas a tu proveedor. La misma cantidad de Mbps que aparece en la factura es justamente la que tendrías que recibir.
Si es mucho menos de lo que debería o notas que hay demasiadas interferencias y ralentizaciones cuando navegas por WiFientonces algo malo podría estar pasando y no necesariamente tiene que ser por culpa del operador.
Antes de asumir lo peor, es importante entender que la potencia y rapidez podrían variar dependiendo de otros factores técnicos o externos con los que probablemente no te has familiarizado.
Los enrutadores trabajan con bandas de frecuencia de 2,4 GHz y 5 GHz, por lo que existen obstáculos que afectan la señal o detalles como malas configuraciones y posicionamiento en el área. La siguiente información te va a ayudar a confirmar si el inconveniente de lentitud es culpa de un uso incorrecto o errores en el plan.
El Ethernet siempre va a dar mejores resultados que el WiFi
A veces haces la prueba de velocidad de Internet y el resultado no es tan bueno como esperabas. Por ejemplo, siempre está a un porcentaje inferior a lo que debería llegarte en realidad, como si pagaras 600 Mbps y estuvieses recibiendo entre 300 o 500.
Muchas veces se debe a que se hace el test con el WiFi, pues la conexión inalámbrica siempre va a ser inferior al Ethernet. Comprueba conectando el ordenador o dispositivo directamente a este cable para ver si entrega cerca del 100% contratado.
Otro detalle importante es que se percibe la velocidad publicitada como la real, cuando en realidad son sumas teóricas de las bandas y eso casi nunca llega al uso práctico.
Lo probable es que el rendimiento esté en un 30% o 50% de la cifra. indicado, ya que a veces es una estrategia de marketing y por eso hay que verificar bien antes de firmar el contrato.
Interferencias de dispositivos que reducen la velocidad sin que te des cuenta
Aunque tengas un router potente, si tu móvil, portátil, Smart TV, consola y muchos otros dispositivos están conectados al mismo tiempo mientras que son usados, solo aumenta la exigencia de consumo y hace que se debilite la potencia porque la señal se reparte entre todos.
Esa saturación es importante solucionarla optimizando los tipos de redes 2.4 GHz y 5 GHz para los aparatos adecuados. Por otro lado, es posible que haya algún cuello de botella que esté limitando la velocidad y estabilidad, siendo crucial determinar el tipo de tecnología WiFi utilizada, el soporte entre los equipos y las actualizaciones correspondientes.
Ubicación del enrutador
El sitio en el que pones tu enrutador es clave para mejorar la recepción de la señal en los dispositivos de toda la casa u oficina. No deberías posicionarte en una habitación cerrada. con muchas cosas alrededor y tampoco en un lugar con exposición a calor excesivo.
El enrutador tiene que permanecer en un espacio centrado de la casa ya una altura elevada. para que el rango alcance a la mayor distancia posible. Mientras el lugar esté más abierto y con menos cosas cerca, mejor.
Obstáculos físicos: electrodomésticos, paredes, agua, espejos y más
¿Por qué no deberías tener cosas cerca del router? Muchas veces se pone cerca de electrodomésticos que funcionan en frecuencias iguales o similares, generando una superposición en las ondas que causa interferencias.
Entre otros de los obstáculos están las superficies reflectoras, como el agua, metales y los espejos, porque desvían la señal WiFi. A su vez, si existen enrutadores cercanos de vecinos en gran medida, podría volverse una saturación de canales que es necesario solucionar cambiando del canal desde 192.168.1.1 o 192.168.1.0, valga la redundancia.
Como ves, no siempre es tu proveedor, muchas veces es tu red la que está siendo el problema debido a diversos factores. Ahora, si nada de esto sirve, lo más probable es que tengas que actualizar el router o emplear tecnologías como WiFi 6 y WiFi Mesh.
