La cúpula antidrones de Ucrania que usa misiles para detener los objetivos y la nueva defensa de Nuburu con láseres para drones son impresionantes, pero Imagina que todas esas tecnologías están en una sola máquina..
Argus de Stratolink no es lo único en lo que trabaja Rusia, las fuerzas del país gobernado por Vladimir Putin han puesto en marcha un nuevo proyecto “multicapa”que es el único en ser un híbrido de sistemas avanzados para detener vehículos aéreos no tripulados al instante.
En vista de las numerosas estrategias para evadir los contraataques de drones y los funcionamientos distintos que hay entre modelos como Shahed-136 y UJ-22 Airborne que atacan de forma especializada, es una manera de prepararse para cualquier tipo de amenaza.
Así es el nuevo sistema “multicapa” de Rusia para derribar cualquier dron
Ya hay tantas tecnologías y diseños peligrosos que tener un solo sistema antidrones no es suficiente, al menos no para Rusia, una nación que está poniendo todo su esfuerzo en el desarrollo tecnológico de fuerzas armadas.
Tras el anuncio del dron Argus para competir con Starlink y tener una mayor cobertura en el campo de batalla, el siguiente paso de la nación rusa es la defensa.
El proyecto en cuestión está siendo liderado por el diseñador general del Centro de Soluciones Integradas para Vehículos No Tripulados (CUIDS)Dmitri Kuzyakin.
Se trata de un “antidrones multicapas” que trabajan por etapas interconectadas para poder detener y derribar a los equipos voladores enemigos con máxima eficacia.
“Entre estos recursos se incluyen equipos móviles de ataque que destruyen drones con fuego antiaéreo, el confiable sistema de misiles Pantsir, equipos de defensa aérea FPV e incluso helicópteros militares. Además de los medios de ataque, también existen sistemas de guerra electrónica. Los drones pueden ser cegados, neutralizados con pulsos electromagnéticos, pirateados en pleno vuelo, sus misiones de vuelo alteradas o sufrir fallos de software”.
Básicamente, lo que hace el sistema es que primero pasa por una fase de identificación de objetivo, determina qué tipo de amenaza es y después se realiza un ataque de desorientación como cegar, hackear, usar pulsos electromagnéticos o similares para finalmente neutralizarlo.
La máquina despliega las armas y analiza la mejor forma de ataque. Si algo no funciona, pase a otro y así, teniendo una capacidad de adaptación máxima que resulte letal para la mayoría de vehículos aéreos no tripulados.
Tal y como explica el experto, existen cuatro formas de eliminar a estos artefactos y eso es algo que no se había visto hasta el momento. Probablemente, este es uno de los primeros pasos para una defensa absoluta de drones.
Al mismo tiempo, puede que en el futuro se utilicen más estos sistemas porque la versatilidad es una ventaja crucial en zonas de conflicto, mientras que también podría ser una manera de ahorrar e invertir todo en un solo sistema de protección.
