En apenas cinco meses las acciones de Sandisk se han disparado un 1.000% en una de las recuperaciones más asombrosas de la historia de Wall Street. La empresa ha sido la última gran beneficiada del auge de la IA y de esa fiebre por construir centros de datos llenos de chips avanzados de IA… y también de las memorias que acompañan a esos chips. Ahí es donde entra la gran baza de Sandisk, llamada kioxia.

Valor de las acciones de Sandisk en los últimos seis meses. Fuente: Google Finanzas.
Sin saberlo, SanDisk estaba lista para la revolución. Las memorias HBM eran tradicionalmente las favoritas para acompañar a las GPU que eran el gran “cerebro” de la IA, pero la escasez de estos componentes con alto ancho de banda ha hecho que el protagonismo se centra desde hace unos meses en las memorias DRAM y NAND, dos tipos de almacenamiento en los que sanDisk es un actor dominante. Como otros fabricantes de su segmento —Micron es uno de los destacados—, SanDisk se ha encontrado de buenas a primera con una situación que la beneficiaba enormemente.

Dinero gratis. El mercado de los chips de memoria funciona como un mercado de materias primas en el que el apalancamiento puede llegar a ser notable. Eso significa que cuando los precios suben, empresas como SanDisk no necesitan invertir en nuevas fábricas o empleados para ganar más —aunque pueden construirlas si lo consideran necesario—. Es como si para Micron o SanDisk este fenómeno equivale a “dinero gratis” porque están recibiendo muchísimos más ingresos por los mismos productos que vendían hace uno o dos años. Ni siquiera ellos mismos se lo esperaban: el CEO de SanDisk, David Goeckeler, habló del auge de la IA en junio, y comentó que “tratamos de estimar la demanda. Pensamos que la demanda es buena. Lo que necesitamos es lograr que la oferta se corresponda con eso”. No pude anticipar lo que ocurriría con las memorias a partir de septiembre.

Los precios de las memorias DRAM y NAND están disparándose desde finales de 2025. Fuente: Sherwood.
La clave de la alianza: Kioxia. En los últimos tiempos SanDisk ha crecido de forma significativa en su negocio de unidades de estado sólido (SSD) para centros de datos empresariales. Pero es que además mantiene una alianza estratégica histórica con la empresa japonesa Kioxia, lo que la permite obtener chips NAND a un coste mucho menor al de sus rivales. El margen de beneficio se dispara, y las acciones en bolsa, también.
Una relacion con altibajos. La relación entre Sandisk y Kioxia (antiguamente Toshiba Memory) se basa en una Joint Venture de hace más de 20 años centrada en el desarrollo de memorias NAND. Esa alianza ha logrado avances como las memorias Flash BICS (con tecnología de almacenamiento 3D), las obleas que salen de sus fábricas son compartidas entre ambas empresas. Kioxia pasó una etapa difícil tras la crisis financiera de Toshiba y los intentos fallidos de fusión con Western Digital. Sobrevivieron a todo ello, y junto a Sandisk ahora la empresa nipona controla el 30% del mercado mundial de NAND.
Unos ganan, otros pierden. El fondo de inversión Elliot Management presionó a principios de 2025 para que SanDisk se separara de Western Digital. Creyeron que por entonces valía unos 20.000 millones de dólares —como cuando la compró hace una década—, y ese fondo vendió su participación justo antes de la explosión total del mercado. Hoy esa participación valdría más de 340 millones de dólares.
Mal asunto para los usuarios. Pero además de ese fondo, los que lo tenemos más complicado somos los usuarios, que seguiremos sufriendo las consecuencias de este fenómeno durante meses, y quizás años. Ni Micron ni Sandisk/Kioxia parecen tener intención alguna de ampliar la capacidad de producción de forma notable. Ya lo hicieron durante la pandemia y eso provocó un exceso de inventario cuando la demanda cayó tras el confinamiento. Ahora no quieren exponerse a lo mismo, y se habla de que la subida de precios se mantendrá durante todo 2026 y puede que tardemos bastante en ver memorias a precios “como los de antes”… si es que acabamos viéndolos.
Imagen | Ígor Shalyminov
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