El transporte público en la Comunidad de Madrid lleva tiempo esperando la digitalización de sus tarjetas y bonos. Tras varios años desde que se anunciaron las pruebas con una aplicación destinada a llevar el plástico en el móvil, para poder validar los viajes, el pasado 15 de enero se lanzó oficialmente.
Sin embargo, a pesar de lo esperado que era esta función, solo llegó a dispositivos Android por el momento, y además está teniendo muchos más problemas de los previstos.
Tal y como ya avanzamos en ADSLZone, la transición hacia el abono virtual está teniendo grandes limitaciones, y quienes se han pasado a lo digital ya las están sufriendo.
Usar el NFC del móvil para cruzar los tornos, a través de tu abono transporte, ya es posible. Pero la tecnología, cuando no está madura, se vuelve en contra del usuario, y eso es lo que está pasando en las últimas semanas. Estás habiendo quejas de todo tipo, pero sobre todo por errores de lectura, incompatibilidades y, sobre todo, por la exclusividad del soporte, algo que muchos consideran un grave error.
Sustituye la tarjeta
El problema más grave que estamos detectando y que ha pillado desprevenidos a miles de madrileños reside en la naturaleza excluyente del sistema. Al contrario de lo que ocurre con las tarjetas bancarias, donde puedes pagar con la de plástico o con Apple Pay o Google Wallet indistintamente, el sistema del Consorcio Regional de Transportes de Madrid funciona por sustituciónno por duplicidad.
Esto quiere decir que, en el momento en que instalas tu tarjeta en el móvil, la tarjeta física de plástico queda inhabilitada automáticamente, desactivando el chip. Esto, que sobre el papel es una medida para evitar que dos personas viajen con el mismo abono, se convierte en un gran problema para el usuario en el día a día.
Además de esta limitación, las redes sociales se han llenado de informes de usuarios incapaces de validar su billete en los tornos de Metro o en las validadoras de los autobuses de la EMT e interurbanos. El mensaje de «título no válido» o simplemente la falta de respuesta del lector NFC obliga a reiniciar el terminal o la aplicación, generando colas en hora punta.
Por si fuera poco, la integración del software es incompleta. Desde el equipo de redacción, hemos comprobado que la tarjeta virtual no es reconocido en muchos de los parkings disuasorios de la comunidad. Estos aparcamientos ofrecen tarifas bonificadas o gratuitas a quienes demuestren haber utilizado el transporte público. Al no leer correctamente la tarjeta digital, no pudimos beneficiarnos del descuento.
Qué hacer si la aplicación falla
Si la tarjeta digital da error y, recordemos, la física ya no sirve porque ha sido anulada, la web del Consorcio indica que el usuario debe acudir presencialmente a una Oficina de Gestion para que le reactivan la tarjeta física gratuitamente. El problema es que estas oficinas no están en todas las estaciones, y para llegar a ellas, el usuario se ve obligado a comprar un billete sencillo, pagando dos veces por un servicio que ya tiene abonado en su tarjeta mensual. Un caos.
Desde nuestra experiencia analizando servicios digitales, la recomendación es clara: si te ves en esta situación, guarda el billete del billete sencillo y reclama. La reactivación del servicio es gratuita, pero el costo derivado del fallo del sistema no debe asumirlo el ciudadano.
Preguntas frecuentes sobre la tarjeta de transporte digital de Madrid Que queda totalmente anulada, ya que se desactiva el chip.
Tendrás que ir a una Oficina de Gestión del Consorcio de Transportes.
Conserva el billete y pon una reclamación, ya que el coste de un fallo suyo no debería ser asumido por el usuario.
¿Qué le ocurre a mi tarjeta de transporte físico si el paso al móvil?
¿Qué debo hacer si la aplicación falla y no puedo validar mi viaje?
Si la aplicación falla y tengo que comprar un billete, ¿puedo reclamar ese dinero?
