En el marco de la transición al próximo Gobierno, el actual ministro de Justicia y Derechos Humanos, Jaime Gajardo, se reunión este jueves con el próximo titular de la cartera, Fernando Rabatpara a discutir los desafíos que presenta uno de los ministerios más complejos del Estado.
Aunque no se adelantaron todos los temas específicos de la conversación, se confirma que el diálogo giró en torno al sistema de nombramiento de jueces y la crisis que vive el poder judicialpuntos considerados cruciales para el funcionamiento del sistema y que representan tareas urgentes para la nueva administración.
En cuanto al proceso de cambio de mando, Rabat enfatizó la importancia de una transición ordenada, por lo que “no van a adelantar medidas hasta el 11 de marzo” para respetar el trabajo que realiza la actual administración.
Asimismo, dio cuenta que tienen previsto seguir reuniéndose durante febrero para hacer una correcta transición.
El sistema de designación de jueces y la compleja situación que atraviesa la estructura jurisdiccional fueron puntos centrales de la discusión entre Gajardo y Rabat. (FOTO: ATÓN)
Las críticas por su vinculación con el dictador Pinochet
La designación de Rabat sigue enfrentando fuertes críticas por parte de agrupaciones de familiares de detenidos desaparecidos y de derechos humanos, dado que integró los equipos que defendieron al dictador Augusto Pinochet (1973-1990) en causas como la “Operación Colombo” (el montaje sobre la desaparición de 119 chilenos) o el “Caso Riggs”la investigación sobre la fortuna oculta del general en un banco de Estados Unidos.
Ante estas objeciones, el futuro titular de Justicia dijo que eso “no debería ser un obstáculo”, ya que el llamado del presidente electo, José Antonio Kast, es un gobierno de unidad nacional.
Ellos estarán dispuestos a sentarse en la mesa -afirmó- con quien sea para “poder sacar adelante este ministerio”.
