Un nuevo cometa identificado como P/2025 W3 (Kresken) acaba de ser descubierto desde el Observatorio Astronómico de Calar Alto (Almería) mediante el telescopio Schmidt de 80 cm.. El hallazgo lo firme Rainer Kreskeningeniero de la Agencia Espacial Europea (ESA)dentro de un programa de seguimiento de objetos cercanos a la Tierra.
Los cometas son cuerpos celestes fríos y pequeños que trazan órbitas largas y complejas, liberando polvo y gas cuando se acercan al Sol. Detectarlos no es sencillo y, aunque aparecen en titulares con relativa frecuencia, descubrir uno nuevo sigue siendo excepcionalespecialmente desde los observatorios europeos.
En este caso, el descubrimiento tiene una relevancia añadida: es el segundo cometa identificado con este telescopio en más de 40 años. El anterior fue el cometa Thiele (C/1985 T1) en 1985, mientras que el Schmidt también participó en el hallazgo del cometa Kohoutek en los años 70.
Cómo se produjo el descubrimiento
El nuevo cometa se detectó el 28 de noviembre de 2025 durante pruebas tecnicas con una nueva cámara CMOS de alta sensibilidad incorporado al Schmidt. En las imágenes aparece un objeto extremadamente tenue que muestra una estructura alargada similar a una cola cometaria. Las observaciones posteriores confirman la naturaleza del cuerpo y permiten su catalogación formal.
El telescopio opera de forma remota en colaboración con la ESA y se integra en las actividades del programa de Seguridad Espacialcentrado en la vigilancia y el análisis de objetos cercanos a la Tierra. Este tipo de seguimiento proporciona información clave para anticipar riesgos y comprender mejor la dinámica de los cuerpos menores del sistema solar.
Aunque el objeto presenta rasgos característicos de los cometas, los investigadores no descartan que se trate de un asteroide activo del cinturón principaluna categoría mixta de cuerpos rocosos que orbitan entre Marte y Júpiter y que expulsan material bajo determinadas condiciones.
Los datos disponibles apuntan a una órbita de aproximadamente cuatro años alrededor del sol ya una distancia mínima respecto a nuestra estrella de unos 300 millones de kilómetros. Estos objetos híbridos interesan especialmente porque podrían ofrecer pistas sobre el origen de los compuestos orgánicos y del agua en la Tierra.
El Schmidt de 80 centímetros es un instrumento con más de medio siglo de actividad que nació para cartografiar el cielo. La actualizacion de sensores y sistemas digitales le ha permitido mantenerse operativo en un ámbito que gana protagonismo científico y estratégico: la monitorización de cuerpos menores y de basura espacial.
La identificación del cometa demuestra que la modernización de equipos veteranos sigue teniendo recorrido en infraestructuras científicas de Europa.
El hallazgo de P/2025 W3 (Kresken) suma un nuevo objeto al catálogo de cuerpos menores y refuerza el papel de España en la vigilancia espacial europea.
