Es lo más normal del mundo. Escribes en WhatsApp y utiliza (o no) el autocompletado del teclado. Se trata de una de esas acciones diarias a las que nadie le da mucha importancia, por lo cotidiano de la misma. Sin embargo, la ciencia tiene algo que decir al respecto: Dependiendo de si empleas o no esta ayuda, se puede saber qué tipo de persona eres en realidad.
Eso al menos es lo que ha publicado una revista científica especializada. Algo tan simple es capaz de mostrar rasgos de la personalidad de cada usuario, o incluso de revelar rasgos cognitivos. ¿En qué se basan realmente los psicólogos para haber llegado a conclusiones así? ¿Y qué es lo que verdaderamente revela sobre la gente, desde un punto de vista psicológico?
El autocompletado de WhatsApp, más de lo que parece
Lo primero hay que tener en cuenta es que la función de autocompletado de WhatsApp, así como la de otras aplicaciones similares, funciona mediante algoritmos. ¿Qué quiere decir esto? Pues que se utilizan enormes cantidades de datos lingüísticos, pero también aprenden patrones de los propios usuarios. Algo en lo que la ciencia ha puesto la lupa como nunca antes lo había hecho.
Como sostienen desde Ciencia.orguna prestigiosa publicación científica, aceptar o no estas predicciones de palabras no es algo tan baladí como cualquiera podría imaginar de buenas a primeras. Para empezar –esto es obvio- quienes más utilizan el autocompletado una mayor predisposición a confiar en sistemas automatizados. Es decir, en delegar en la tecnología.
¿Pero qué sucede desde un punto de vista psicológico? En términos de personalidad, varios investigadores relacionan este comportamiento con rasgos asociados a la eficiencia y la optimización del tiempo. Las personas que usan el autocompletado con frecuencia suelen priorizar la rapidez en la comunicación y no consideren necesario controlar cada palabra que escriben.
En el extremo opuesto están quienes apenas utilizan estas funciones. Según defienden los psicólogos, esto puede reflejar una mayor necesidad de control sobre la expresión personal. Para estas personas, la forma exacta de una frase -la elección precisa de palabras- forma parte de su identidad comunicativa, y delegar esa decisión en un sistema automático puede resultar incómodo.
El factor IA, determinante
En la misma línea, los expertos tratarán un tema aún más complejo: la IA. Al final, todo es cuestión de algoritmos. 2.500 personas se prestaron a escribir sobre distintos temas. Algunos usando un autocompletado sugerido por la IA, y otros no. Quienes sí lo hicieron acabaron por acercar sus opiniones a las de la IA. Lo que suele conocerse como sesgó.
Cuando estos fueron informados (el experimento fue en secreto) que la IA había condicionado sus respuestas, se mantuvieron firmes en ella. ¿Qué quiere decir esto? Pues que, según los psicólogos, las predicciones de palabras, cuando tienen a la IA de por medio, pueden manipular a los usuarios. Y que estos, parece ser, están encantados en que piensen por ellos.
