Hubo un tiempo en que la filosofía de Whatsapp se resumía en una nota adhesiva pegada en el escritorio Jan Koum, creador de la red social, que decía: “¡No Ads! No Games! No Gimmicks!”, es decir, sin anuncios, ni juegos, ni trucos.
Aquella promesa murió hace años, pero ahora la plataforma parece dispuesta a cerrar el círculo.
Según una filtración recienteMeta trabaja en una suscripción mensual que va a permitir usar Whatsapp sin anuncios.
La ‘aplicación’ no volverá a cobrar por el servicio como en 2013, pero sí por algo igual de valioso: la atencion del usuario.
Qué está pasando: pistas en el código
Nuevas líneas de código descubiertas en versiones preliminares de la aplicación apuntan a un cambio inminente.
Whatsapp prepara una opción de pago paraca eliminar la publicidad en las secciones de estados y canales, las dos áreas donde Meta ya ha comenzado a desplegar monetización.
Dicho cobro no afectará a los chats, que por ahora seguirán libres de anunciospero sí afectará a las secciones sociales, donde la compañía ve un potencial publicitario creciente.
Déjà vu: cuando Whatsapp costaba 89 céntimos
Para muchos usuarios veteranos, este movimiento despierta recuerdos de hace más de una década.
En 2013, Whatsapp cobraba una suscripción anual de 0,89 € en Android, e incluso intenté aplicarla en iOS. La implementación fue caótica y terminó desapareciendo cuando Facebook compró la plataforma en 2014, haciéndola totalmente gratuita en 2016.
La diferencia clave es contundente: entonces, en 2013, pagábamos por funcionalidad, pero ahora, con este cambio que quieren implementar, pagaremos por privacidad y ausencia de anuncios.
Por qué ahora: una inversión difícil de recuperar
Facebook adquirió Whatsapp por unos 19.000 millones de dólares (algo más de 16.350 millones de euros) en 2014. Ocho años después, diversos análisis estimaban que solo habían recuperado alrededor del 10% de esa inversión.
Aunque Whatsapp Business genera ingresos, mantener la infraestructura de mensajería más usada del planeta es extremadamente costosa.
La publicidad era un paso inevitable, anunciado ya en 2018, y que provocó la salida de los fundadores originales, contrarios a este modelo.
La nueva normalidad: anuncios o suscripción
El movimiento encaja con la tendencia global de las redes sociales donde, los usuarios que no pagan y que hacen un uso gratuito de la aplicación verán anuncios; en cambio, la gente que quiera pagar podrá disfrutar de una experiencia limpia de publicidad.
Whatsapp, que durante años se ha resistido a convertirse en un soporte publicitario, parece haber asumido que la sostenibilidad pasa por monetizar o por ofrecer un servicio premium.
La filosofía original de Koum, donde no quería ni trucos, ni publicidad ni juegos dentro de su aplicación, queda atrás.
Whatsapp de 2026 se parece más a cualquier otra plataforma social: si quieres silencio, tendrás que pagarlo.
